El Senador Provincial Marcelo Romano y el Diputado Provincial Mario Vadillo del partido Protectora estuvieron visitando las instalaciones de la planta cloacal del departamento de Tunuyán. La misma se encuentra a la veda de la ruta 40, en cercanías de la rotonda del Gaucho.
El crecimiento poblacional de la localidad tunuyanina a sido considerable en las últimas décadas, pero muchos vecinos consideran que las obras no estuvieron a la altura de lo que la sociedad requiere. Debido a estas inquietudes Vadillo sostuvo que la «información es grave» respecto al estado actual de la planta de tratamientos cloacales.
El dirigente político dio a conocer que el funcionamiento de la mismas es a través de piletas y que posteriormente de un proceso termina saliendo por una acequia y desemboca directamente en el Río Tunuyán. Esto último fue remarcado como una contaminación al mismo y que la cantidad de caudal que traslada no genera una absorción optima de los residuos. Posteriormente, Vadillo remarcó que lo que sucede «es ilegal, primero tienen que terminar con esto y luego ponerse a reparar todas falencias», además agregó que «los vecinos de Tunuyán se le están reviniendo las cloacas» haciendo alusión a lo que sucede en algunos sectores de la villa cabecera.
Por otra parte, el diputado brindó un detalle del año 2011, donde salía la ley 8270 para la implementación de obra a nivel provincial por 370 millones de dólares para mejorar las redes cloacales, durante el Gobierno de Paco Perez se utilizó el 40% para gasto corriente (autorizado por la legislatura) y el otro 20% para una planta de residuos cloacales de Malargüe. Sobre el porcentaje restante que no fue utilizado, «nosotros hemos presentado una ley para que pueda prorrogarse ese dinero porque obviamente no a habido inversiones» concluyó. http://www.epas.mendoza.gov.ar/images/documentos/legales/8270_Financiamiento_obras_Aysam_y_otros.pdf
Al fin y al cabo, el dirigente sostuvo que el departamento está perdiendo actividad productiva por el agua cloacal derrochada y contaminada, ya que el 95% de la misma se puede recuperar y ser ocupada por la vitivinicultura y la fruticultura.







