La mayor presencia de la bicicleta y el ciclomotor para evitar las aglomeraciones en el transporte público es uno de los cambios de hábitos que dejará la pandemia de coronavirus en las ciudades del país que, en el Día Mundial de la Bicicleta, ya registran mayores ventas de esos rodados y propuestas de sumar kilómetros de ciclovías. En este contexto, distintas ciudades planean aumentar las bicisendas y ciclovías para alentar su utilización y tornar más seguro este medio de transporte que reduce la contaminación y es también una efectiva estrategia contra la propagación del virus. El 3 de junio fue establecido como Día Mundial de la Bicicleta por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2018 para potenciar su uso como un modo de lucha contra el cambio climático, la contaminación y la congestión del tráfico.
El secretario de Espacios Públicos de La Plata José Etchart, anticipó que se está adecuando la ciudad «empleando diversas medidas de prevención y concientización que ayuden a evitar la propagación del coronavirus». El plan contempla la demarcación en calles del microcentro de la ciudad, para propiciar la circulación de bicicletas sobre los carriles derechos: «Se mantendrá la red existente y se pintarán los cordones de ochavas para mejorar la visibilidad de los automóviles, garantizando también mayor seguridad para los ciclistas», agregó el funcionario.
Desde Bahía Blanca, el secretario de
Movilidad Urbana y Espacios Públicos local, Tomás Marisco, dijo que «el
transporte público bajó su cantidad de pasajeros, que utilizan más la
bicicleta», cuyo uso creció en un 30 por ciento. «Contamos con una
red de dos kilómetros de ciclovías pero tenemos en proceso de ejecución de
compra, todo para extender a siete kilómetros más», explicó.
Por su parte, Rosario cuenta con un
servicio público de bicicletas denominado «Mi Bici Tu Bici» que
volvió a ser habilitado el 21 de abril, según dijo el intendente Pablo Javkin,
para «descomprimir el traslado de las personas en el sistema de transporte
público de pasajeros». Se sumaron, además, 34 kilómetros de bicisendas
«provisorias» alcanzando un total de 173 kilómetros.
También en la ciudad de Santa Fe hay
unos 30 kilómetros de circuitos para bicicletas entre senderos, bicisendas y
ciclovías, repartidos por diferentes zonas y en algunos casos compartidos con
peatones. Organizaciones de ciclistas como “Ciclo Ciudad”, “Bici Activa”, “Pibas
en Bici”, “Santa Fe en Bici” y “Salidas en Bici”, vienen trabajando desde mayo
del año pasado con concejales de la ciudad para intentar sumar 50 kilómetros a
todas las avenidas troncales.
En tanto, la
intendenta de Salta, Bettina Romero,
presentó el Plan de Movilidad Sustentable que se implementa en algunos sectores
del centro de la capital e incluye la peatonalización de varias calles y las
bicisendas; mientras Jimena Pérez Marchetta de la organización “La Bici en
Salta”, consideró que «Salta es una de las ciudades de Latinoamérica con
mayor cantidad de bicis, por eso es muy importante promover su uso».
Desde Jujuy, Hugo Flores, secretario
de Deportes, contó que «en la capital jujeña, lugares como San Pedro y la
Quebrada de Humahuaca, las personas se inclinan más para utilizar la bicicleta
y aprovechan la ciclovía» ubicada al margen del acceso sur. Además los
amantes de las bicicletas de montaña, tienen la posibilidad de seguir con sus
prácticas por diferentes senderos habilitados.
San Luis, por su parte, cuenta con
varias bicisendas en la capital, en las zonas serranas y en algunas autopistas.
Desde que comenzó a flexibilizarse la cuarentena, el gobierno recomendó usar la
bicicleta como alternativa para que muchos puedan llegar a los trabajos. «Aumentó
la consulta y reparación de varias bicicletas que no se encontraban en uso, la
venta de accesorios y elementos de seguridad» expresó, Claudio Quiroga,
dueño de una bicicletería.
El intendente de Neuquén Mariano
Gaido, anunció que se presentará el plan de bicicalles y bicisendas que
«tendrán como principal objetivo alentar el uso de la bicicleta», y
agregó que «se está analizando la peatonalización parcial en algunas
calles de la ciudad».
Por su parte, el gobierno de Río Negro
fomenta, mediante una campaña publicitaria, el uso de la bicicleta como
«medio de transporte seguro, como un hábito que mejora la salud, ayuda a
disminuir el estrés y la ansiedad», aunque se recordó que no fueron
autorizadas las competencias ciclísticas ni los entrenamientos.
La ciudad de Mendoza y el municipio
de Godoy Cruz tienen un sistema
integrado de transporte, basado en el uso compartido de la bicicleta,
denominado «En la Bici» mediante el cual los rodados pueden retirarse
de paradores ubicados estratégicamente en los municipios. Es gratuito, con
registro previo, y está habilitado para turistas. En el Gran Mendoza solo el 2 %
de los viajes diarios que se hacen utilizan a la bicicleta como medio de
transporte. Solo el 3,5 % de las rutas y caminos tiene ciclovías sin conexión
entre sí; mientras que en el Unicipio, conglomerado de siete municipalidades
que rodean a la capital, hay unos 200 kilómetros de bicisendas al tiempo que
existe un «máster plan» para construir 250 kilómetros de ciclovías
con fondos del BID.
Sobre esto, Lucas Germán Burgos, gestor ambiental y presidente de la Asociación
de Ciclistas Urbanos de Mendoza, dijo que «es un plan muy ambicioso, pero
no ha tenido avances ni aplicación».
Finalmente, en Chubut las
condiciones climáticas no favorecen la utilización de bicicletas o
ciclomotores, sobre todo en esta época del año con tan bajas temperaturas:
«En nuestra ciudad se hicieron importantes inversiones en materia de
ciclovías pero más para uso recreativo que como medio de transporte»
comentó el intendente de Trelew, Adrián Maderna.








