2622430412

Compartí la noticia

Más que complicada quedó la situación procesal de Daniel Zalazar, el profesor de artes marciales acusado de matar a puñaladas a Lorena Arias, con quien tuvo una relación, a la tía de esta, Susana Ortiz y a la abuela Vicenta Díaz y también de herir gravemente a Lucas, de 11 años y a Mía, su propia hija de 10 meses. 

Los resultados de las pericias realizadas en la casa de calle Entre Ríos al 1.800 de Godoy cruz, donde ocurrió la masacre, confirmaron que Zalazar estuvo en el lugar y que dejó su sangre en varios lugares: en el auto de las víctimas que estaba dentro de la casa, en el piso, en las rejas exteriores, en otros lugares y además se encontró piel debajo de las uñas de las víctimas que pertenecía a Zalazar pero mezclado con ADN de las demás víctimas, por lo que el resultado fue contundente.

Como si fuese poco, el cuchillo, zapatillas, campera, pantalón y remera hallados en calle Primitivo de La Reta, a pocos metros de calle Vicente Zapata, de Capital, a solo tres cuadras de donde vivía Zalazar, también tenía manchas de sangre del acusado y de las víctimas e Incluso, el dibujo de la suela de las zapatillas encontradas coincide con las marcas que quedaron en la casa.

El terrible hecho que conmocionó a toda la Provincia ocurrió el domingo 23 de octubre pasado, cuando el hombre llegó a la casa y tras una discusión con Lorena Arias, madre de su hija de 10 meses, mató a las tres mujeres, hirió a los dos hermanos y afortunadamente no encontró a Bautista de 9 años, quien se escondió dentro del baúl del auto.

Antes de abandonar el lugar, el autor de la masacre dejó el gas abierto y una vela encendida para que la casa estallara, tal vez con la intención de borrar todo rastro de lo ocurrido.

Zalazar fue detenido ese mismo día en el Hospital Central hasta donde había llegado para hacerse atender por un corte en una de sus manos. Dijo que la herida fue producto de un asalto que acababa de sufrir en las inmediaciones de la terminal de ómnibus.

Esta versión no fue válida para el fiscal de Homicidios, Santiago Garay, quien ordenó su inmediata detención y esa misma tarde lo imputó por el triple femicidio y por intento de homicidio por los tres chicos que estaban en la casa, pese a que el hombre sostenía su versión del asalto y que nada tuvo que ver con la masacre.

Foto: web