Más de treinta familias se reunieron para protagonizar un momento histórico en el desarrollo de su comunidad. En el Loteo Solíz, ubicado en la pintoresca Colonia Las Rosas, la Unión Vecinal Manos Unidas firmó un trascendental acuerdo con la Municipalidad de Tunuyán para poner en marcha la construcción de una red de agua potable. Este proyecto no solo representará nuevas conexiones domiciliarias, sino que marcará un salto cualitativo en el acceso a servicios esenciales que impactarán directamente en la calidad de vida de sus habitantes.
El intendente Emir Andraos, presente en el acto, destacó la importancia de la colaboración entre el Estado y los vecinos, subrayando que los proyectos como este son un ejemplo tangible de los cambios que nacen de la organización y el trabajo conjunto. Sus palabras resonaron como una reafirmación del compromiso con el progreso local.
La obra incluye el nexo de cierre de malla y una red interna, financiada mediante un esquema de aportes compartidos. Por un lado, la municipalidad aportará maquinaria, personal capacitado y materiales básicos; por otro, la Unión Vecinal se encargará de lo necesario para completar los detalles técnicos, desde los insumos específicos hasta la documentación requerida por Aguas Mendocinas. Este modelo colaborativo asegura que los recursos disponibles sean aprovechados de manera eficiente.
El Loteo Solíz tiene una historia que refleja lucha colectiva y esfuerzos constantes por mejorar. Desde su origen en 2015, cuando más de treinta familias empezaron a habitar lo que antes era una finca, sus residentes han enfrentado desafíos significativos para acceder a servicios básicos y construir un futuro digno. Comprar sus lotes no fue solo adquirir tierra, fue sembrar esperanzas.
Mucho del avance obtenido hasta hoy se debe al papel incansable de la Unión Vecinal Manos Unidas, que ha liderado los procesos para transformar el área. Entre los hitos destacables está el tendido eléctrico que ilumina cada hogar y espacio común, fruto de una colaboración clave con la comuna. Otro logro crucial fue la regularización territorial formal gracias a la donación oficial de la calle por parte de don Solíz, un gesto que fue más allá de lo simbólico y pavimentó el camino para nuevas inversiones.
Ahora, el vecindario celebra con entusiasmo otro paso adelante: la firma del convenio que hará posible reemplazar el actual surtidor comunitario por una red moderna y eficiente. Con siete nuevas conexiones domiciliarias planificadas, cada lote del sector disfrutará de un acceso más directo al agua potable, eliminando distancias y otros inconvenientes del sistema actual.
El caso del Loteo Solíz pone de manifiesto cómo una comunidad organizada no solo construye infraestructura, sino que también teje un tejido social sólido basado en confianza y cooperación. Es una verdadera muestra de cómo el esfuerzo conjunto puede moldear soluciones sostenibles que tienen raíces profundas en el sentido de pertenencia. Más que un proyecto, esta iniciativa es un ejemplo vivo del poder transformador que cobra vida cuando vecinos y gobierno trabajan codo a codo hacia un objetivo común.







