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La iniciativa que obtuvo despacho favorable en comisión, propone crear un registro obligatorio de guardavidas en la provincia, con requisitos de formación y habilitación. El objetivo es avanzar en un marco normativo que ordene la actividad y garantice estándares de seguridad en los espejos de agua.

La Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales del Senado otorgó despacho favorable a una iniciativa que busca regular la formación y el ejercicio profesional de los guardavidas en la provincia. El proyecto, impulsado por el diputado César Cattaneo y acumulado con una propuesta de la diputada Gabriela Lizana, apunta a establecer requisitos de habilitación, condiciones laborales y obligaciones para quienes desempeñan esta tarea esencial.

El eje central de la propuesta es la creación de un Registro obligatorio de guardavidas en el ámbito provincial, que incluirá la matriculación habilitante y la actualización anual de la documentación requerida. La iniciativa fue trabajada con la participación de los propios actores del sector, con el objetivo de fijar pautas normativas modernas para el ejercicio de la profesión.

Durante el tratamiento en comisiones, el presidente de LAC, Walther Marcolini, explicó que el expediente proveniente de Diputados se centra en la creación del registro y mencionó el ingreso de una nota de la Escuela de Guardavidas de UTEDYC. En el documento, la institución manifestó su acuerdo con el objetivo general del proyecto, aunque planteó observaciones vinculadas a condiciones laborales que, según se aclaró, exceden la competencia provincial en materia de legislación laboral.

Por su parte, el senador Ariel Pringles señaló la necesidad de contemplar no solo las obligaciones de los trabajadores, sino también garantizar las condiciones materiales y de equipamiento necesarias para el adecuado desempeño de la actividad. En ese sentido, consideró oportuno incorporar previsiones que aseguren estándares mínimos de seguridad y recursos.

A su turno, la senadora Natacha Eisenchlas recordó que existen iniciativas más amplias sobre la temática, pero que, para alcanzar consensos en Diputados, se optó por avanzar en una primera etapa con la creación del registro. En esa línea, propuso dar despacho al proyecto y continuar trabajando en futuras modificaciones que aborden otros aspectos de la actividad.

Desde el bloque justicialista se plantearon inquietudes respecto a la autoridad de aplicación para la habilitación de los guardavidas y la falta de una normativa que establezca en qué espacios resulta obligatoria su presencia. También se solicitó avanzar en la unificación de criterios. Sin embargo, la senadora Adriana Cano manifestó que, si bien existe voluntad de avanzar, no acompañarán el despacho en esta instancia por considerar que la propuesta resulta incompleta.

Finalmente, el despacho fue aprobado, con el compromiso de continuar incorporando aportes para enriquecer la normativa y procurar su sanción por unanimidad.

El proyecto establece que el Registro deberá contener un listado actualizado de los títulos o certificados de los guardavidas habilitados para tareas de rescate en ambientes acuáticos. Define al guardavida como la persona formada para vigilar, prevenir, asistir y brindar respuesta inmediata ante situaciones de riesgo, incluyendo rescates y primeros auxilios.

Para inscribirse, se exigirá ser mayor de edad, contar con título habilitante emitido por instituciones reconocidas por el Ministerio de Educación, no registrar sanciones que inhabiliten el ejercicio de la función, presentar certificado de antecedentes penales y cumplir con los requisitos que establezca la reglamentación.

En los fundamentos, se destaca que la labor de los guardavidas en los espejos de agua de Mendoza puede resultar determinante entre la vida y la muerte, por lo que se considera imprescindible contar con un marco jurídico que regule su actividad, garantice su formación, matriculación y supervisión, y promueva un desempeño eficiente y homogéneo en toda la provincia.