Con una actuación contundente, Atlético Tucumán venció 2-1 a Boca Juniors en los 16avos de final de la decimotercera edición de la Copa Argentina, un encuentro que dejó huella en el estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Los goles del Decano fueron obra de Clever Ferreira y Mateo Bajamich, un resultado que no solo terminó con el invicto del Xeneize en este escenario dentro del certamen, sino que también estableció al equipo tucumano como próximo rival de Newell’s en la competencia.
En un partido cargado de emociones, Boca descontó en el tiempo adicional gracias al uruguayo Edinson Cavani. Sin embargo, ni el regreso de Leandro Paredes al torneo tras 13 años fue suficiente para revertir la historia. El Xeneize sufrió su tercera eliminación en esta instancia, quedando lejos de igualar las campañas gloriosas de 2011-2012, 2014-2015 y 2020.
Un momento clave del encuentro fue la entrada de Mateo Bajamich en la segunda mitad, tras la lesión de Mateo Coronel en su tobillo izquierdo. El joven delantero aprovechó su oportunidad y se convirtió en una pieza decisiva para el triunfo del Decano. Bajamich marcó el segundo gol, asegurando la victoria y permitiendo que Atlético Tucumán alcance por quinta vez los octavos de final del certamen. «Empezamos bien en el Clausura y logramos reafirmarlo en este partido crucial. Por suerte, pude concretar el contraataque que nos encaminó al triunfo», afirmó Bajamich, quien mantiene un impecable récord de invicto en sus siete apariciones en la Copa Argentina.
Este resultado no solo significa un paso importante para Atlético Tucumán en el torneo, sino que también refuerza su posicionamiento como un equipo competitivo y preparado para enfrentar nuevos retos. La derrota de Boca marca un golpe inesperado en su trayectoria y deja interrogantes sobre su capacidad para volver a las gestas históricas que lo han caracterizado en ediciones anteriores.






