Una mara aparece en el camino, de manera sorpresiva, se queda quieta unos instantes y luego desaparece entre la vegetación. Al hacer una avistaje de rápido del lugar, tantas veces recorrido, aparecen tres, diez maras dando vueltas por ahí.
Seguimos caminando y dejamos atrás lo que fue la triste casa de la mona Cecilia, más parecida a una cárcel que a un hábitat.
Nos ven pasar las llamas, las cabras de Camerún, los pecarí. Están tranquilos, desacostumbrados ya al bullicio del público. En el lugar reina la calma. Hacemos un alto para visitar a Kenia. La elefante tiene casi cincuenta años, es sociable pero cuida su territorio amenazando con certeros piedrazos. Procuramos no molestarla.
El paisaje corresponde al ex Zoológico de Mendoza, cerrado al público desde 2016, el cual atraviesa un profundo proceso de transformación para abrir sus puertas en un futuro, convertido en Ecoparque.
Bajo la guía de la directora, Mariana Caram, recorrimos el predio para conocer el estado actual del lugar, de los animales que aún viven allí y de las obras que se están ejecutando en este proceso de cambio.
El proyecto del Ecoparque
El proyecto de ley para la conversión del Zoológico de Mendoza en un Ecoparque fue aprobado el 27 de diciembre de 2016 con 20 votos afirmativos y 15 negativos. La iniciativa busca el bienestar animal con el traslado paulatino de especies exóticas y la protección de la flora y fauna autóctonas de la zona.
La propuesta fue promovida tras la crisis del año pasado en la que murieron más de 70 animales.
Se espera que el Ecoparque abra sus puertas al público a mediados de 2019.
El primer paso hacia este nuevo concepto fue la firma de un acuerdo con el Colegio de Arquitectos de Mendoza para lanzar un concurso a nivel nacional para el rediseño y refuncionalización del Ecoparque.
El concurso será lanzado en las próximas semanas y se espera que para mediados de abril se elija al ganador.
Al respecto, Mariana Caram detalla: «Vamos a lanzar un concurso nacional que es para el rediseño y zonificación de todo el Ecoparque para adaptarlo a todas las actividades nuevas que vamos a realizar, con los criterios de protección de animales. En ese marco se está haciendo el relevamiento patrimonial en lo edilicio, este lugar tiene una historia increíble que forma parte de la vida de los mendocinos. También vamos a hacer un relevamiento forestal completo porque esto fue pensado como un jardín zoológico. Este trabajo se está haciendo con ingenieros agrónomos que además nos están ayudando a armar estrategias para mejorar el riego y la calidad de vida que le podemos dar a los animales.»
En cuanto al rescate patrimonial, Caram explica que están abocados «a encontrar como era el lugar originalmente, restaurarlo y luego darlo en concesión como un servicio de hostería. Hay que estudiar también la estabilidad del cerro.»
Luego agregó: «Estamos juntando toda esta información, que viene de distintos entes para hacer el relevamiento del área forestal. Estamos trabajando también para incorporar energía renovable, para lo cual estamos armando algunos pliegos que van por fuera del concurso ya que este no va a abarcar el rediseño completo porque es demasiado extenso. También estamos avanzando para tener pliegos e iniciar obras de infraestrutura el año que viene. Esto incluye un nuevo sistema eléctrico y mejorar la situación forestal.
Además, para que los animales tengan agua óptima para beber y para mantener el lugar en general, se han limpiado tres piletas que hace años no se limpiaban y además están trabajando con tres adicionales en el cerro.







