2622430412

Compartí la noticia

Chile, Uruguay y Brasil fueron los de mejor performance en la actividad lechera en todo el mundo. En Argentina, la producción se contrajo un 0,5% el año pasado.

La crisis lechera continúa sin vistas de encontrar soluciones en el corto plazo. A nivel local, la producción volvió a ubicarse el año pasado por debajo de los 10.000 millones de litros, alrededor de 9895 millones precisamente, algo que ya había ocurrido en 2016, cuando se había contraído un 12,5%.

Esta variable se complementa con una fuerte caída en las exportaciones, del orden del 24,5%, principalmente impulsada por la baja en los envíos de leche en polvo, que se redujeron casi un 32% en el último año. Pero el panorama local contrasta aún más con la situación que se da en los otros países de la región, y con la situación de los principales países productores a nivel internacional.

Los datos alcanzados por el Observatorio de la cadena Láctea Argentina (OCLA) indicaron que tanto Chile como Uruguay tuvieron crecimientos por encima del 7%, mientras que Brasil creció un 4,3% (en este caso se computaron los datos de enero a septiembre). En cambio, en la Argentina la producción se contrajo un 0,5%. Este magro rendimiento de la producción coincidió con una caída de las ventas registradas durante el año pasado en el mercado interno, que, de acuerdo a los datos de la Subsecretaría de Lechería del Ministerio de Agroindustria, mostraron una caída en volumen de productos del 1,6%, principalmente en el consumo de leches refrigeradas (-16,6%).

Según el OCLA, las predicciones indican que este crecimiento de 1,4% del 2017 podría repetirse en 2018, incluso ser algo superior: «el precio del petróleo, la cotización del dólar, las compras chinas y el clima, son factores a tener muy en cuenta para ver la evolución de los precios que lógicamente inciden en países como el nuestro, que tienen en la exportación un destino que ocupa entre el 28% y 14% de la producción».