2622430412

Compartí la noticia

El chico viajaba con su padre por Caucete cuando fue embestido de frente por otro vehículo. Vecinos robaron la mercadería que traían.

«El presidente del cielo» es el parripollo más famoso de San Juan y bien merecido lo tiene. Lo montaron los compañeros de Tobías, un joven que falleció junto a su padre en un trágico accidente automovilístico, y con la premisa de ayudar económicamente a su madre.

Los compañeritos decidieron ayudar a esta familia ya que María Belén y su hermanita perdieron todo ya que los vecinos cuando ocurrió el accidente robaron todos los productos que vendía Gabriel.

Los chicos le explicaron al matutino Diario de Cuyo el porqué del nombre: Tobías quería ser presidente cuando grande para que no hubiese más gente pobre ni niños que tuvieran frío o hambre.

Esa, fue justamente la última frase que el niño escribió en la escuela, la que colocaron en la alcancía que ayer también pusieron en el lugar.

En diálogo con el medio sanjuanino, las mamás contaron que lo recaudado de esa alcancía servirá para ayudar a un alumno de la Industrial que tiene cáncer y para otra mamá a la que se le incendió la casa.

Esto, porque era el deseo que tenía Tobías. Mientras que lo que juntaron con la venta de los pollos asados fue para María Belén y su hija.

«Ver a los chicos hacer esto es como ver a mi Tobías. Él era solidario y quería ayudar. Si a otro niño le hubiese pasado lo que, a mi hijo, seguro Tobías hubiese encarado una campaña solidaria», dijo María Belén, detrás de la enorme parrilla.

El parripollo de los alumnos está situado en la casa del abuelo de otro alumno y en este emprendimiento no solo trabajaron los chicos sino también los padres quienes ocuparon el puesto en el que más se destacaban para mejorar las ventas.

La muerte de Tobías conmocionó tanto a su entorno que hasta suspendieron las clases por duelo en la escuela de Comercio donde él asistía y ahora, sus amigos decidieron ayudar a su mamá y recuperar algo del dinero que les robaron cuando su hijo y esposo estaban muriéndose en medio de la ruta.