En un escenario que es seguido con lupa por los gobernadores, tras la protesta salarial de policías misioneros que derivó en un acuerdo con el gobierno de Oscar Herrera Ahuad, comenzaron a crecer planteos en otras fuerzas de seguridad provinciales. La avanzada se da en el marco de las tensiones que sufren las filas policiales producto del impacto de la pandemia, que se traduce en exigencias redobladas por las restricciones del aislamiento y las licencias de efectivos por los contagios.
En el caso de la Provincia de Buenos Aires, una arenga promovida desde la página de Facebook “Policía Reclamando” que cuenta con cerca de 43 mil seguidores, llamó a aplicar una retención de tareas en las puertas de comisarías y comandos, en reclamo al Gobierno de Axel Kicillof de “un incremento salarial acorde a las necesidades actuales del personal policial”.
En La Rioja, en tanto, miembros autoconvocados de la fuerza policial llevaron adelante una protesta frente a la sede de la Jefatura y de la residencia oficial del mandatario Ricardo Quintela, en reclamo de mejoras salariales y de condiciones laborales. La protesta derivó en un encuentro con el secretario de Seguridad, Pedro Fuentes, para analizar los planteos.
En el caso misionero, el Gobierno de Herrera Ahuad logró arribar a un acuerdo con policías que llevaban adelante una protesta frente a la sede de la Jefatura. El entendimiento incluyó un incremento salarial de mayor impacto en los escalafones más bajos, con una suba de más de 16 mil pesos, la apertura de una mesa de diálogo y el compromiso de que no habrá sanciones judiciales ni administrativas para los uniformados.









