El inminente congelamiento del precio de los combustibles hasta casi fin de año que decretará Nación puso a los estacioneros en alerta ante el ajustado presente que atraviesan por la caída de ventas y el desfase actual que existe entre los costos y los ingresos. Desde diciembre que los precios no registran modificaciones y temen que las refinerías restrinjan el abastecimiento. En el mejor de los escenarios, estiman que recién desde Septiembre a fin de año las ventas se regularizarán, pero si llega a haber un nuevo brote de coronavirus o el pico de contagios tarda en llegar, podría haber abastecimiento restringido por parte de las refinadoras.
El primero de diciembre de 2019 fue la última vez que se autorizó una suba del precio de los combustibles y fue coordinada bajo la anterior administración nacional y desde entonces los precios se mantuvieron casi intactos (en marzo YPF aplicó un aumento de 13 centavos), pero los costos para los estacioneros se incrementaron por la escalada del dólar y el nivel inflacionario.
“La medida para nosotros no es buena. Se nos han incrementado bastante los costos y desde diciembre que venimos con los precios congelados. Si uno viniera operando normal más o menos te la bancas, pero arrancamos la cuarentena vendiendo solo un 10 por ciento”, expresó el vicepresidente primero de la Federación de Empresarios de Combustibles de República Argentina (FECRA), Hugo Cavallero.
Hoy las ventas están entre un 35 por ciento para la mayoría y casi un 40 por ciento para las que están en rutas transitadas. Sin embargo, lo que se detecta en estos casos es que el volumen de ventas se ve apuntalado por la venta de gasoil, un porcentaje que no se traduce a mayores ganancias.
«A este ritmo, puede ser que a finales de septiembre lleguemos a un 85 por ciento de ventas, respecto a marzo de este año. Pero todo depende de si no tenemos que volver para atrás con la cuarentena y se sigue flexibilizando, de lo contrario podemos llegar a diciembre y seguir por debajo en las ventas”, indicó Cavallero.
Uno de los temores del sector es que, si para septiembre no se equilibra un poco el consumo, podrían volver los cupos para abastecimiento de combustibles por parte de las refinadoras y podrían restringirse los volúmenes de entrega. “Todos esperamos que esto no vuelva a suceder, pero las compañías lo primero que hacen es eso, no te lo dicen y te van recortando de a poco, te van bajando los tanques. Si se prolonga y los precios no los ajustan y la situación no mejora, podría volver a haber desabastecimiento”, finalizó.








