La provincia de Chaco está en una situación límite ante el aumento de casos de coronavirus. El director de Emergencias Médicas de Chaco Nicolás Ivancovich, apoyó las “medidas drásticas” que está tomando el gobernador Jorge Capitanich de retorno a la «Fase 1″ porque, anticipó, “con este nivel de contagios vamos a colapsar y es muy factible que en los próximos días no se podrá dar asistencia sanitaria si no somos conscientes”, expresó el funcionario, quien es uno de los médicos a cargo de la situación sanitaria en el distrito norteño. Chaco suma 1364 infectados y es el territorio más afectado por la propagación de la pandemia, detrás de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires. La gestión sanitaria ya cuenta con 72 muertos, un registro alto en relación a lo que ocurre con otros distritos de población similar. En la zona de Gran Resistencia, el gobierno extremo las medidas y suspendió los permisos de circulación hasta el 28 de junio.
Ante el panorama de incertidumbre, el gobernador Jorge Capitanich firmó ayer el decreto 702 que ordena cerrar las fronteras de la provincia y dispone en cuatro localidades, el cese de todas las actividades no esenciales, inclusive la venta de combustible al público general, en las zonas de Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas, todas dentro del departamento de San Fernando, el único donde se mantiene la circulación viral.
Según Ivancovich, la complicada situación en varias localidades chaqueñas “es una combinación de relajamiento y el cansancio de una cuarentena de 90 días” y que ante la espiral de contagios que no cede en el territorio “no queda otra que endurecer las medidas” de aislamiento social obligatorio. “La gente está con alta circulación, lo que produce aglomeramientos y propagación del virus”, dijo.
”Si hay un contagio masivo no habrá sistema sanitario que pueda aguantar. Tenemos que controlar la tasa de contagios y según los índices estamos en pleno pico de la pandemia”, alertó el funcionario. Y puntualizó que “el problema se ha trasladado del centro a los barrios carenciados y donde hay hacinamiento habitacional, que con el frío son más propicios para que el virus se propague».
El virus en Chaco se propagó al punto de afectar de manera directa al gabinete de Jorge Capitanich, donde días atrás se confirmaron los casos positivos de tres ministras y a raíz de esos contagios se supo poco después que también había sido alcanzada por la enfermedad la presidenta del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Magdalena Odarda, funcionaria de alto rango del ministerio de Justicia de la Nación. Odarda estuvo recientemente en la provincia de Chaco, para atender la situación social de los pueblos originarios norteños y en particular la población Quom, que sufrió un escandaloso hecho de violencia institucional.
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