El Senado de la Nación aprobó este jueves, en una sesión ordinaria, el proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), con 46 votos afirmativos y 22 negativos. La sesión fue presidida por el presidente provisional de la Cámara, Bartolomé Abdala, en reemplazo de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien se encontraba a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje del presidente Javier Milei.

La iniciativa redefine la misión primaria del BCRA, limitándola a la preservación del valor de la moneda, y modifica sus facultades sobre los sistemas de pago, el crédito y otras actividades financieras y cambiarias. Además, prohíbe la compra de títulos públicos en el mercado primario y elimina la posibilidad de que el organismo adelante fondos al Tesoro para atender la deuda pública.

Como miembro informante, el senador Agustín Monteverde (LLA) explicó que, por acuerdo entre los distintos bloques, se modificó el mecanismo de designación y remoción de las autoridades del Banco Central: los directores serán designados por el Senado con mayoría absoluta y tendrán mandatos de seis años, mientras que su remoción por parte del Poder Ejecutivo también deberá contar con el aval de la Cámara alta por mayoría absoluta, en lugar de los dos tercios de ambas Cámaras que proponía originalmente el Ejecutivo. Este cambio fue aprobado por dos tercios del Cuerpo, por lo que el proyecto retorna a Diputados para su tratamiento final.

Durante el debate, hubo posiciones encontradas. Monteverde sostuvo que la reforma apunta a terminar con lo que definió como un «deterioro institucional» del organismo en las últimas dos décadas, y remarcó que devuelve al BCRA «un mandato único». En cambio, el senador José Mayans (Justicialista) cuestionó duramente la iniciativa y afirmó que buscaba habilitar un manejo sin límites de los ahorros de la población, adelantando el rechazo de su bloque salvo en lo referido a la designación de autoridades. Por su parte, el senador Jorge Capitanich (Justicialista) consideró que las reformas planteadas resultan insuficientes y pidió un debate más estructural que abarque las reglas fiscal, monetaria, cambiaria e institucional.

Legisladores de LLA, PRO, UCR y Convicción Federal respaldaron el proyecto. El senador Martín Goerling Lara (PRO) destacó el fin de lo que calificó como el uso del BCRA como «cajero automático del Estado», mientras que el senador Eduardo Vischi (UCR) cuestionó el uso histórico del organismo como emisor sin respaldo. La senadora Patricia Bullrich (LLA) cerró los discursos remarcando que se trata de «una misión clara» para que el Banco «deje de ser una caja al gobierno».